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El lavado de activos ya no se oculta en grandes transacciones: se diluye en miles de microoperaciones

Red de cuentas y personas conectadas sobre un teclado, que representa el lavado de activos distribuido

El lavado de activos ha evolucionado hacia esquemas distribuidos que desafían los modelos tradicionales de monitoreo.

De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el dinero que se lava en el mundo cada año equivale a entre el 2 % y el 5 % del PIB mundial: entre 800.000 millones y 2 billones de dólares1.

Nueva dinámica del riesgo

El modelo tradicional, basado en grandes transacciones, ha quedado obsoleto. El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) describe esquemas que se caracterizan por2:

  • Fragmentación de montos.
  • Uso de cuentas mula.
  • Rotación constante de fondos.
  • Alta frecuencia de transacciones.

Son estructuras distribuidas, diseñadas para pasar desapercibidas.

Limitaciones del AML tradicional

Los sistemas actuales presentan debilidades críticas:

  • Altas tasas de falsos positivos en las alertas.
  • Baja capacidad para detectar relaciones complejas.
  • Enfoque en eventos aislados y no en redes.

Esto genera sobrecarga operativa y baja efectividad para identificar el riesgo real.

El enfoque de RiskTech

RiskTech aborda el AML desde una perspectiva estructural:

  • Análisis de redes transaccionales.
  • Identificación de patrones distribuidos.
  • Modelos de aprendizaje automático.

El objetivo no es solo detectar transacciones sospechosas, sino comprender comportamientos financieros complejos.

El lavado de activos moderno no busca ocultarse: busca parecer normal. Y lo normal no se detecta con reglas; se entiende con inteligencia.

Fuentes

  1. UNODC: Money laundering – Overview. Ver fuente
  2. GAFI (FATF): Professional Money Laundering (2018). Ver fuente
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